La ciudad de Salamanca es una de las localidades más bellas y con mayor trasfondo histórico y cultural de todo nuestro país. Famosa especialmente por su Universidad, una de las más antiguas e importantes de Europa, Salamanca sorprende al visitante con muchas otras virtudes en forma de edificios históricos.
Su casco viejo es todo un viaje hacia el pasado, alcanzando su punto de belleza más alto al caer el sol, con sus edificios históricos iluminados.
Pero Salamanca no es sólo arte e historia. Hablamos de una de las ciudades con mejor vida nocturna de toda España y su gastronomía la convierte en todo un referente dentro de nuestro país, con el jamón de Guijuelo como producto estrella.
Situarse en el centro de su Plaza Mayor y mirar a tu alrededor es una experiencia mágica.
Por algo, esta preciosa ciudad pertenece al selecto grupo de ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El ambiente de su centro histórico, que parece cobrar vida por momentos, impulsado por el continuo ajetreo de locales y visitantes, es verdaderamente único. Sus restaurantes la convierten en uno de los mejores destinos para disfrutar del turismo culinario en España y sus salas de fiesta y pubs, hacen que la ciudad nunca duerma. Esto no quiere decir que no se trate de una ciudad tranquila. También lo es. Todo dependerá de la Salamanca que te apetezca vivir durante tu estancia allí.
La Universidad de Salamanca
La Universidad de Salamanca es uno de los principales rasgos identitarios de la ciudad y tiene una influencia enorme, no sólo en su historia y su cultura, sino también en su forma de vida. De hecho, uno de los motivos por el que Salamanca es una de las mejores ciudades en España para salir de fiesta, es dicho carácter universitario.
La Universidad de Salamanca fue la primera universidad de España, inaugurada en el año 1218 siguiendo el modelo de la Universidad italiana de Bolonia. Desde aquel momento, pasó a ser uno de los grandes templos académicos de todo el continente, produciendo descubrimientos como el reconocimiento del sistema copernicano o sirviendo de cuna de talentos de la talla de Miguel de Cervantes, Luis de Góngora, Calderón de la Barca, Antonio Nebrija o Miguel de Unamuno.
Tanto los edificios que la forman como su museo interior son especialmente bellos e interesantes. No puedes marcharte de allí sin encontrar en su fachada de estilo plateresco a la famosa rana y al astronauta.
En la visita a la Universidad contarás con la posibilidad de entrar en su Biblioteca General Histórica, una de las más bellas del planeta, con códices y manuscritos incunables y antiguas estanterías de madera, repletas de libros de diferentes épocas.
El Patio de las Escuelas o el de las Escuelas Menores son otros dos espacios pertenecientes al recinto universitario que merecen absolutamente la pena.
La Plaza Mayor
Para muchos, la Plaza Mayor más bella de España y uno de los símbolos más característicos de la ciudad.
La reina indiscutible del centro histórico salmantino, punto de origen de cualquier tour guiado por la ciudad y verdadero corazón de Salamanca.
Sus orígenes datan del siglo XVIII, y su arquitectura refleja un marcado estilo barroco. Pese a no tratarse de un cuadrilátero regular, su belleza transmite una sensación de armonía que cautiva al visitante.
La Plaza Mayor de Salamanca es su centro neurálgico, transitada por lugareños y turistas las 24 horas del día y los 365 días que tiene el año.
Entre los edificios que la dan forma destaca especialmente el Ayuntamiento de la ciudad y el Pabellón Real, con sus coloridas fachadas repletas de balcones.
En su interior, es posible tomar una cañita o degustar un buen plato de jamón de Guijuelo en alguna terraza de los diferentes bares que la pueblan. Pero para admirar su belleza, te recomendamos que dediques un par de minutos a observarla en silencio desde su parte central, girando despacio sobre ti mismo, mientras escuchas el alboroto a tu alrededor.
La Catedral Vieja y la Catedral Nueva
Sí, estás leyendo bien. Salamanca es una de las pocas ciudades del mundo que posee dos catedrales y además, ambas especialmente bellas. Lo más curioso es que se encuentran una justo al lado de la otra, formando un conjunto único.
Seguramente a estas alturas te estés preguntando el porqué de la presencia de ambos templos. Básicamente, en el momento en que se ordenó la construcción de la Catedral Nueva, sabiendo el tiempo que llevaría levantarla, se decidió mantener la Catedral Vieja para seguir disponiendo de un lugar de culto en la ciudad.
Construidas en estilo románico y en estilo gótico la más reciente, son dos edificios tan espectaculares por dentro como por fuera. Realmente, forman una enorme estructura al encontrarse adosados y durante la visita, podrás contemplar el interior de ambos templos.
En el caso de la Catedral Vieja, no puedes perderte su espectacular retablo y de la Nueva, destaca principalmente su maravilloso coro barroco.
Durante la visita accederás además, a las salas capitulares, al claustro y a diversas estancias del Palacio Episcopal, apoyándote en una audioguía que te irá revelando secretos acerca de su historia y los diferentes estilos artísticos presentes en cada espacio.
Ieronimus
Ieronimus es sin duda, una de las mejores visitas que hacer en Salamanca.
Está completamente ligada a nuestra propuesta anterior, ya que se trata de un tour por los cielos de las catedrales. Nos referimos a sus zonas altas, terrazas, pasarelas y miradores.
Este itinerario escapa de la típica visita a una catedral y si durante el día resulta especialmente recomendable, por la noche, con las catedrales iluminadas, se convierte en una experiencia realmente mágica.
Es el tour ideal para los amantes de la fotografía.
Podrás elegir entre tres tipos de visita diferentes: Visita libre, visita privada o la modalidad guiada nocturna, la que bajo nuestro punto de vista, es la más especial de todas.
Sube a las torres de las catedrales y disfruta de una perspectiva elevada de Salamanca, un punto privilegiado donde la ciudad se extiende ante ti en una panorámica impresionante. Te recomendamos visitar Ieronimus al atardecer, cuando la luz del sol realza la belleza de los tejados y torres, ofreciendo una vista memorable.
El Cielo de Salamanca
Desde los cielos de las Catedrales de la ciudad, pasamos a otro cielo muy particular. El llamado Cielo de Salamanca es una pintura del siglo XV, que encontrarás en el interior del Museo Universitario de las Escuelas Menores.
Lo que en su día fue el fresco que adornaba la bóveda de la biblioteca universitaria, permaneció oculto durante siglos, escondido bajo una techumbre posterior. Al descubrirse a inicios del siglo XX, decidió restaurarse y exponerse en su ubicación actual.
Esta preciosa pintura elaborada con motivos astrólogos, lleva la firma de Fernando Gallego y para disfrutar de su belleza, te aconsejamos que intentes adaptar tus ojos a la oscuridad de la sala en la que se encuentra, antes de admirarla.
La Casa de las Conchas
Otro de los grandes clásicos de cualquier visita turística por Salamanca. La Casa de las Conchas es un pequeño palacio cuya fama proviene principalmente de su preciosa fachada decorada con cerca de trescientas conchas diferentes.
Construida en el siglo XV durante el reinado de los Reyes Católicos, combina los estilos gótico, italiano y morisco.
El motivo de que su fachada esté repleta de conchas es su fundador, el Doctor Rodríguez Arias, quien era canciller fundador de la Orden de Santiago, cuyo símbolo era la concha.
Su espectacular patio interior es uno de los platos fuertes de su visita.
Actualmente, este curioso y encantador palacete sirve de sede para la Biblioteca Pública de Salamanca y una Oficina de Información.
El Palacio de Monterrey
Como ya estarás empezando a percibir, en el casco histórico de Salamanca abundan los palacetes, de diferentes épocas y estilos arquitectónicos.
Uno de los más destacados es el Palacio de Monterrey, construido en el siglo XVI y perteneciente a la Casa de los Alba.
Este palacio es uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil del renacimiento español y uno de los máximos exponentes del Plateresco.
Se trata del único palacio de Salamanca en cuyo interior puede visitarse lo que es una vivienda, que aún a día de hoy, sigue en uso.
Si bien la visita de su interior es especialmente recomendable por la abundancia de obras de arte y su distinguido mobiliario, la guinda del pastel llega al ascender a su torreón para contemplar la panorámica de la ciudad. No en vano, cuenta con una de las mejores vistas del skyline salmantino.
El Huerto de Calixto y Melibea
El Huerto de Calixto y Melibea es otro de los lugares imprescindibles que visitar en Salamanca.
Inspirado en La Celestina, la famosa obra de Fernando de Rojas, hará volar tu imaginación para revivir la mítica historia de amor del relato mientras paseas por sus preciosos jardines.
Fueron las coincidencias entre la ubicación del huerto y sus muros altos, con los jardines de la casa de Melibea según su descripción en La Celestina, las que potenciaron que adoptase dicho nombre.
Además, justo en la entrada, encontrarás una estatua en representación a la famosa Alcahueta de la obra.
Hablamos del que seguramente, sea el rincón más romántico de toda la ciudad, con miles de parejas que cada año acuden hasta el famoso pozo de su interior, conocido como el Pozo de los Enamorados, para sellar su amor cerrando un candado.
La Casa Lis
Por fin, nos topamos con una visita más moderna, pero igualmente recomendable. La Casa Lis es el Museo de Artes Decorativas de Salamanca, ubicado en este bello edificio de inicios del siglo XX, construido en una mezcla de Art Nouveau y Art Decó.
Lo más curioso y bello al mismo tiempo, es que la casa se encuentra integrada como si formara parte de la antigua muralla de la ciudad, generando un contraste de estilos realmente llamativo.
Su fachada incluye ciertos detalles de arquitectura modernista, que suponen los únicos elementos con dicho estilo arquitectónico presentes en la ciudad.
En su interior, cuenta nada menos que con 2500 piezas, que incluyen joyas, objetos artísticos, cristales, muebles e incluso juguetes antiguos de los siglos XIX y XX.
Además, durante la visita podrás admirar pinturas de artistas locales como Mateo Hernández o Celso Lagar.
Su nombre proviene de Don Miguel de Lis, quien con la ayuda del arquitecto Joaquín de Vargas, ordenó su construcción cautivado por la nueva corriente de Art Nouveu que por aquel entonces, se encontraba en apogeo en Austria.
La Iglesia Convento de San Esteban
Para descubrir los orígenes de este precioso convento hay que viajar en el tiempo hasta el año 1255, momento en que la orden de los Dominicos decidió establecerse en la antigua parroquia de San Esteban, que se ubicaba en ese mismo lugar.
Pero su aspecto actual proviene de las obras que se iniciaron en 1524, promovidas por Juan Álvarez de Toledo, quien, en aquel momento, era obispo de Córdoba.
Declarado Bien de Interés Cultural en 1890, dispone de dos iglesias abiertas actualmente al culto: la iglesia de San Esteban y la capilla de Sotomayor.
Si su fachada es especialmente bella, con la representación del martirio de San Esteban en su parte central, destaca aún más si cabe, su espectacular retablo interior, obra de José de Churriguera.
La Capilla del Rosario, ubicada justo al lado del retablo de Santo Domingo, es otro de sus atractivos principales.
El Palacio de Anaya
De nuevo un palacio y una vez más , la Universidad, de un modo u otro, está presente en nuestra lista.
El Palacio de Anaya hoy en día, es la sede de la Facultad de Filología y durante muchos años, funcionó como Colegio Mayor, ofreciendo alojamiento a estudiantes de pocos recursos económicos.
Debe su nombre al obispo de Anaya y Maldonado, quien fundó el edificio en el siglo XV.
En la escalera de su patio interior, encontrarás un busto del gran Miguel de Unamuno, antiguo rector de la Universidad.
Destaca especialmente la belleza y majestuosidad de su fachada principal, construida en estilo neoclásico con cuatro grandes columnas de estilo jónico y una gran escalinata.
La Clerecía
La Clerecía se encuentra justo enfrente de la Casa de las Conchas y es una iglesia que destaca especialmente por su impresionante cúpula y sus dos torres.
Este templo construido en el siglo XVII en estilo barroco, dispone en su interior de un claustro ornamentado de tres pisos que no te puedes perder.
Durante la visita, podrás ascender a sus torres para contemplar la ciudad desde lo alto.
Actualmente, es la sede de la Universidad Pontificia de Salamanca.
La Alberca
Finalizamos nuestro particular listado de imprescindibles con uno de los pueblos más bellos que visitar cerca de Salamanca, el municipio de La Alberca.
Esta maravillosa localidad es una parada casi obligatoria si tienes la suerte de alojarte durante varios días en la ciudad.
Ubicado en el corazón de la preciosa Sierra de Francia, este municipio combina historia, tradición, gastronomía y la peculiaridad adicional de contar con uno de los alumbrados navideños más bonitos de todo el país. Por lo que si acudes a Salamanca en Navidad, la recomendación de visitarlo es doble.
Se trata del primer pueblo de España en ser declarado Conjunto Histórico artístico y destaca especialmente, por la belleza de las casas que lo componen, con las rayas y demás patrones geométricos tan característicos de sus fachadas.
Famoso por su producción de turrones artesanales, embutidos ibéricos y miel, te recomendamos especialmente, que visites su Plaza Mayor y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Preguntas frecuentes Salamanca
¿Qué lugares no debes perderte en Salamanca?
Como has podido observar, Salamanca es una ciudad repleta de atractivos turísticos y lugares que no debes perderte. Aunque no resulta fácil escoger entre tanta calidad y variedad, si tuviéramos que decir cuáles son sus imprescindibles, escogeríamos su preciosa Plaza Mayor, la Catedral de la ciudad y la Universidad. Pero nuestro consejo es que si puedes, visites todos los lugares incluidos en nuestro listado de propuestas.
¿Dónde comer en Salamanca?
Tal y como suele ocurrir en la mayoría de ciudades de Castilla y León, el centro histórico de la ciudad es el lugar donde comer en Salamanca y degustar sus platos típicos más representativos. En el caso de Salamanca además, te aconsejamos que aproveches para comprar algo de embutido ibérico, ya que te encuentras en una de las regiones de mayor producción de nuestro país.
¿Cuánto tiempo debes quedarte en Salamanca?
Nuestra recomendación es que al menos 3 días para descubrir todos las joyas arquitectónicas que aguardan en la ciudad.
Si no puedes dedicar tanto tiempo, un fin de semana es suficiente para visitar sus imprescindibles. Pese a que no se trata de una ciudad especialmente grande, Salamanca tiene muchos lugares que visitar y alguno de ellos, bien merecen varias horas para disfrutarlos como es debido.
¿Cómo se llama el pueblo más bonito de Salamanca?
El pueblo más bonito de Salamanca es la Alberca, ubicado a solo unos minutos de la ciudad. Se trata de una de las localidades más bellas y especiales de toda España.
Una vez hayas disfrutado de todos los encantos de la ciudad de Salamanca, te recomendamos encarecidamente que dediques unas horas a visitar este lugar.
¿Qué ver en Salamanca con niños?
Pese a su enorme trasfondo histórico y cultural, Salamanca es una ciudad que también resulta especialmente recomendable para visitar con niños.
Los más pequeños lo pasarán bomba buscando a la rana y astronauta de la fachada de su universidad, correteando por los jardines del Huerto de Calixto y Melibea o contemplando las pinturas del Cielo de Salamanca. La ciudad ideal para aprender mientras se divierten.
Planes que no te puedes perder en Salamanca
Explora nuestros hoteles en Salamanca
Aplica la tarifa Rewards con tu reserva de forma gratuita
Mejor precio garantizado
Gana dinero con cada reserva
Upgrade gratuito