La mágica ciudad de los canales, con permiso de Venecia, es uno de los destinos turísticos más elegidos de Europa. Además de por la belleza de sus calles y edificios históricos, Ámsterdam es una de esas ciudades que destacan por tener una atmósfera especial, que rápidamente contagia al visitante.
Por eso, quien visita Ámsterdam siempre termina volviendo. Se trata de la ciudad perfecta para disfrutar del cicloturismo, una de las tendencias más de moda en materia de viajes. Y es que, no hay nada como descubrir nuevos lugares mientras realizas un poco de deporte.
Su Barrio Rojo, famoso en todo el mundo, continúa cautivando la curiosidad de propios y extraños y su vida nocturna es una de las más animadas del viejo continente.
Pero Ámsterdam también es arte, historia y cultura. En ella, se encuentran algunos de los museos más importantes del mundo y sus calles guardan secretos tan interesantes como la Casa de Anna Frank, una parada imprescindible.
Ámsterdam es una ciudad que irradia libertad y diversión, siendo al mismo tiempo, uno de los destinos más seguros del planeta.
¿Listo para pedalear rodeado de tulipanes, canales y coffeeshops? Te aseguramos que la ciudad de Ámsterdam una vez entra en tu corazón, se guarda un hueco para siempre.
La Plaza Dam y el Palacio Real
La Plaza Dam es el centro neurálgico de la ciudad y uno de los mejores sitios que ver en Amsterdam.
Su emblemático obelisco, de más de 20 metros de altura, es uno de sus monumentos principales. Fue levantado en honor a los caídos en la Segunda Guerra Mundial y en sus bases, encontrarás diferentes figuras alegóricas llenas de significado.
Pero sin duda, el elemento más importante de la Plaza Dam es el Palacio Real, uno de los edificios más relevantes de toda la ciudad, tanto a nivel institucional como histórico. Levantado en 1808, hizo las veces de Ayuntamiento de Amsterdam en sus orígenes, pasando a ser Palacio Real del monarca Luis I Bonaparte y posteriormente, de la Casa Real Holandesa.
Tal y como ocurre con el Palacio Real de Madrid, su uso actualmente, es puramente institucional, ya que los reyes de Holanda tienen su residencia principal en La Haya y utilizan el palacio para recepciones oficiales, visitas de estado y diferentes tipos de celebraciones institucionales.
Además de su bella fachada, construida en estilo clasicista, es posible visitar su interior, con servicio de audioguía en castellano y parada en el mítico balcón desde el que los Reyes de los Países Bajos salen a saludar a los ciudadanos de la capital.
Dentro de la plaza podrás admirar otros bellos edificios como la iglesias Nieuwe Kerk, una de las más importantes de Ámsterdam, y el Museo Madame Tussaud, considerado como uno de los mejores museos de cera del planeta.
Museo Madame Tussaud
Ya hablábamos de él como uno de los principales atractivos de la Plaza Dam.
El Museo Madame Tussaud es una de las mejores visitas que hacer en Ámsterdam.
Seguramente si no has oído hablar de él, sí lo habrás hecho del de Londres, Nueva York o de otras ciudades en las que adquiere el mismo nombre. El motivo es que forma parte de la cadena de museos de cera más importante del mundo.
En él podrás hacerte fotos con una enorme colección de figuras diferentes, que abarcan miembros de la Casa Real Holandesa, artistas de todo tipo, tanto a nivel nacional como internacional, deportistas, personajes históricos y demás personalidades.
Su visita engloba mucho más que las típicas figuras de cera, ya que en los últimos años ha sido equipado con distintos efectos multimedia, animatronics e incluso la presencia de actores que desarrollan representaciones dentro del museo, creando una experiencia muy especial para el visitante.
El tour por el museo puede realizarse en menos de una hora si no deseas invertir mucho tiempo allí, pero si lo deseas, también puedes dedicarle hasta dos y tres horas para exprimir al máximo tu visita.
La Iglesia Nueva o Nieuwe Kerk
Continuamos sin salir de la Plaza Dam para descubrir otro de sus edificios más representativos.
La Nieuwe Kerk (traducida al castellano como Iglesia Nueva) es el templo más importante y famoso de Ámsterdam. Sin embargo, en la actualidad ha abandonado su condición religiosa para convertirse en sede de los grandes eventos de la Corona Holandesa, además de ejercer de sala de exhibiciones de distinto carácter.
Allí se celebró por ejemplo, la boda de Guillermo Alejandro con Máxima Zorreguieta en 2002 o la coronación del rey Guillermo Alejandro en el año 2013.
Desde su construcción ha tenido que ser reformada en multitud de ocasiones por motivo de varios incendios, sufriendo su última remodelación entre las décadas de 1960 y 1980.
De nuestras tres recomendaciones situadas en la Plaza Dam, a no ser que te llame especialmente la atención la exposición que se celebre allí en ese momento. En cualquier caso, si dispones de tiempo suficiente, siempre puede resultar una visita interesante.
El barrio Rojo
El barrio Rojo es uno de los distritos más famosos de toda Europa, lo que inevitablemente lo convierte en uno de los lugares que ver en Amsterdam.
Por mucho que hayas oído acerca de este barrio tan particular, te aseguramos que pasear por sus calles resulta una experiencia realmente sorprendente.
Pero en el Barrio Rojo no todo son escaparates, luces de neón y Coffee Shops. Se trata de uno de los distritos más antiguos de Ámsterdam y alberga por ejemplo, la que es la iglesia más antigua de la ciudad, la Oude Kerk, de la que ampliaremos información a continuación.
Este barrio es el que otorga a Ámsterdam su popular condición de ciudad de la libertad, pero también es un área muy bella, de calles adoquinadas, casas antiguas, canales y frondosa vegetación, además de albergar algunos de los mejores bares y restaurantes de la ciudad. Por eso, nuestra recomendación es que realices un tour guiado por sus calles. Sin duda, es un lugar que genera curiosidad y de este modo, podrás aprovechar para conocer todos sus secretos, desde su holgada historia, a sus puntos más emblemáticos y representativos.
La Iglesia Vieja o Oude Kerk
Si bien el interior de la recientemente mencionada Nieuwe Kerk no resulta especialmente espectacular, el de Oude Kerk, la Iglesia Vieja de Ámsterdam sí que lo es, y mucho.
Construida en el año 1302, es el edificio más antiguo de toda la ciudad y pese a que en sus orígenes era sólo una pequeña capilla de madera, con el paso de los años se ha ido ampliando y transformando hasta convertirla en la enorme basílica de carácter gótico de nuestros días.
La Iglesia Vieja de Ámsterdam es una de las principales atracciones turísticas del famoso Barrio Rojo y su bella apariencia, contrasta con las luces de neón de sus alrededores.
En su interior, no puedes perderte sus asombrosos techos abovedados en los que podrás contemplar pinturas del siglo XV, junto a sus preciosas vidrieras y su espectacular órgano mayor.
Al hablar de la Nieuwe Kerk nos referíamos a ella como la iglesia más importante de Ámsterdam, por la relevancia de los eventos que en los últimos años se han celebrado entre sus muros. Pero sin duda, la Oude Kerk es la más bella e interesante de la ciudad.
Podrás visitarla todos los días del año, a excepción únicamente del 25 de diciembre o el 27 de abril.
Los Canales de Ámsterdam
Comenzábamos nuestra guía particular refiriéndonos a la bella Ámsterdam como la ciudad de los canales. Y es que, entre sus calles y edificios, Ámsterdam cuenta nada menos que con 75 kilómetros de canales navegables y hasta 1700 puentes que cruzan sus aguas, permitiendo a los viandantes transitar sin problema por la ciudad.
Por eso, si no deseas realizar un crucero turístico para recorrerlos directamente desde sus aguas, puedes optar perfectamente por visitarlos a pie, con foto incluida en sus puentes más emblemáticos.
Los canales más importantes y famosos de la ciudad son el Herengracht, el Prinsengracht, Jordaan y el Keizersgracht y la región que forman dentro de la ciudad, fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2010.
¿Sabías que de sus aguas, se rescatan cada año más de 10.000 bicicletas? Sin duda, hablamos de una de las principales señas de identidad de Ámsterdam y el rasgo característico único, que la convierte en una ciudad tan especial.
Los Grandes Almacenes de Bijenkorf
Otro de los principales edificios históricos de Ámsterdam, recuerdan especialmente a los míticos Almacenes Harrods de Londres o a las bonitas Galerías Lafayette de París.
Se ubican en un edificio de principios del siglo XX, tan bello por dentro como por fuera.
A lo largo de sus cinco plantas encontrarás propuestas textiles de los mejores diseñadores de moda, además de piezas de joyería de lo más exclusivo.
Los Grandes Almacenes Bijenkorf son el lugar ideal para disfrutar del shopping durante tus vacaciones en Ámsterdam, al tiempo que contemplas la belleza de uno de sus edificios más antiguos y característicos.
La Casa de Anna Frank
La Casa de Anna Frank es una parada obligatoria para los amantes de la historia y una visita que provoca un sinfín de emociones y sentimientos.
Seguramente hayas oído hablar del famoso diario de su protagonista, y si no lo has hecho, no existe mejor oportunidad para descubrir su historia.
La Casa de Anna Frank es hoy en día, un museo dedicado a la memoria del Holocausto a través del relato de la familia judía que durante años habitó sus muros. Lo que en su momento fue su escondite particular de los nazis, presenta un nivel de conservación espectacular.
Ir escuchando el relato tan emocionante de Anna Frank y su familia mientras vas visitando cada habitación de la casa es una experiencia que pone la piel de gallina.
La visita a la casa puede completarse en una hora aproximadamente, pero si lo deseas, puedes dedicar más tiempo en descubrir cada detalle. No hay un sólo objeto en las estancias que no cuente una historia.
Se trata de uno de los museos más visitados del planeta y sin duda, representa la parada más emocionante de toda nuestra lista. Una visita que no olvidarás jamás.
La Puerta Waag
La Puerta Waag es la antigua puerta de entrada a la ciudad de Ámsterdam y constituye la edificación de carácter no religioso más antigua de la ciudad.
En neerlandés se la conoce como De Waag o Sint Antoniespoort (Puerta de San Antonio) y es el resto más importante que se mantienen en pie de lo que fue la muralla defensiva que rodeaba la ciudad. Además de ella, se conservan dos antiguas torres de vigilancia defensiva: la Schreierstoren y la Munttoren.
Para descubrir sus orígenes hay que viajar en el tiempo hasta la época medieval. Construida en el año 1488, ha sufrido multitud de remodelaciones, que la otorgan actualmente un aspecto muy diferenciado al que presentaba en sus primeros años de existencia.
Actualmente, este edificio es la sede de la Sociedad Waag, una fundación dedicada a fomentar el uso y la expansión de las nuevas tecnologías, la cultura y el arte.
Lo mejor de todo, es que en su planta inferior se ha instalado un café restaurante, permitiéndote disfrutar de un tentempié dentro de uno de los edificios más antiguos de todos los Países Bajos.
La Puerta Waag se ubica en la Nieuwmarkt (Plaza del Nuevo Mercado).
El Mercado de las Flores
¿Sabías que los Países Bajos son el principal país comerciante de plantas y flores de toda Europa? El Mercado de las Flores de Ámsterdam es sólo una pequeña muestra de ello, pero sin duda, supone la más atractiva.
Hablamos de uno de los mejores lugares que visitar en Ámsterdam y uno de sus puntos más emblemáticos.
Ubicado a las orillas del canal Singel, el Mercado de las Flores de Ámsterdam reúne hasta quince floristerías diferentes en las que el tulipán es el rey indiscutible, presente en un sinfín de colores y tamaños distintos.
Su nombre en holandés es Bloemenmarkt y lleva abierto nada menos que desde el año 1862.
Su ubicación, justo al lado del canal, permitía la llegada y salida continua de plantas y flores para su venta en sus orígenes. Pero, lo más curioso de todo, es que realmente, se trata de un mercado flotante, construido sobre unas enormes plataformas flotantes.
Una bonita opción es adquirir semillas de un montón de flores diferentes. Así, cuando regreses a tu hogar, podrás ver crecer un bello tulipán día a día, para seguir rememorando tu fantástico viaje a la maravillosa Ámsterdam.
El Museo Van Gogh
Con más de 200 pinturas y hasta 500 dibujos diferentes, el Museo Van Gogh alberga la colección más importante del artista holandés más famoso de todos los tiempos.
¿Sabías que Vicent Van Gogh sólo vendió uno de sus cuadros en vida, falleciendo en el total anonimato? Como suele ocurrir con los grandes genios, tuvieron que pasar varios años para que su obra, que heredó Johanna, viuda de su hermano Theo tras la muerte de este último, comenzase a obtener cierto reconocimiento.
El Museo Van Gogh de Ámsterdam fue inaugurado en el año 1973 y dentro de su asombrosa colección cuenta con obras tan importantes como Los Girasoles, Los comedores de patatas, Almendro en flor, La casa amarilla, Campo de trigo con cuervos o El dormitorio en Arlés.
Como parte de la visita al museo, puedes realizar un tour guiado en castellano, para conocer a fondo la vida y la obra de Van Gogh. Esto, te permitirá además evitar las colas de las taquillas de la entrada, por lo que ganarás tiempo y conocimiento.
Rijksmuseum
El Rijksmuseum es posiblemente, el museo más importante de los Países Bajos. Destaca especialmente, por su extensa colección de obras procedentes del célebre Siglo de Oro holandés, además de por su famosa colección de cerámica de Delft.
Entre sus obras más importantes cabe mencionar por ejemplo, La novia judía o La ronda de noche de Rembrandt, Mujer leyendo una carta o La Lechera de Vermeer, o El Alegre Bebedor de Hals.
Pero el Rijksmuseum encierra muchos otros secretos además de sus archiconocidas obras impresionistas. Un buen ejemplo de ello son sus muestras de arte asiático y egipcio, o su exposición de objetos históricos procedentes de épocas como la Edad Media.
Tal y como te recomendábamos en el caso del Museo Van Gogh, la mejor opción si deseas visitarlo, es hacer una visita guiada, que además de conocerlo a fondo y disfrutar de todas sus obras descubriendo su historia y su contexto, te permitirá evitar colas y ganar tiempo para dedicárselo a otras de nuestras recomendaciones.
Preguntas frecuentes Ámsterdam
¿Qué lugares no te debes perder en Ámsterdam?
Ámsterdam es una de las ciudades más atractivas e interesantes de Europa. Sus calles y canales reúnen un sinfín de paradas, monumentos y lugares emblemáticos que merece la pena visitar. Sin embargo, si tuviéramos que elegir cuáles son los imprescindibles que no te debes perder en Ámsterdam, nos quedaríamos con el Rijksmuseum, la Casa de Anna Frank, el Museo Van Gogh, el Barrio Rojo y la Plaza Dam.
¿Dónde comer en Ámsterdam?
Toda la zona centro reúne una enorme cantidad y variedad de restaurantes de todo tipo, entre los que encontrarás interesantes opciones donde comer en Ámsterdam la comida típica neerlandesa. Tanto los alrededores de la Plaza Dam como de la Plaza Spui son áreas fantásticas para comer, al igual que las calles que rodean a Leidseplein.
¿Qué comer en Ámsterdam?
La ciudad de Ámsterdam es todo un paraíso gastronómico para los amantes del queso, pero sus restaurantes ofrecen muchas otras delicias que merece la pena probar. Algunos de los ejemplos más famosos son los bitterballen, el broodjes haring, el pannekoeken, el sello y por supuesto, sus famosísimos gofres Stroopwafels.
¿Cuánto tiempo necesitas para visitar Ámsterdam?
Son tantas las paradas recomendables y los lugares de interés de la ciudad que te recomendamos dedicar al menos cinco días para visitar Ámsterdam. Y si puedes invertir una semana en perderte por sus calles y canales, mucho mejor.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Ámsterdam?
El mejor momento para viajar a Ámsterdam es sin duda la primavera. Recuerda que te encuentras en la ciudad de los tulipanes y si generalmente, es una ciudad que destaca por estar llena de color, en primavera la cosa se multiplica por diez.
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