La ciudad de Barcelona es uno de los destinos turísticos más visitados de todo el mundo. A su increíble oferta artística y cultural, hay que sumarle una propuesta gastronómica única y una de las vidas nocturnas más variadas y animadas de toda Europa.
Barcelona es sin duda la ciudad más cosmopolita de España y reúne todo tipo de servicios y planes para convertir cualquier estancia entre sus calles en toda una experiencia inolvidable. Desde su genuino arte modernista a su carácter mediterráneo, se trata de una metrópoli que ha ido forjando un carácter identitario muy singular, capaz de seducir a cualquier tipo de visitante desde el primer día.
Como ves, hay muchas cosas que hacer y que ver en Barcelona. Si tienes la suerte de viajar a la Ciudad Condal en los próximos meses, esta es la lista de imprescindibles que no te puedes perder.
Basílica de la Sagrada Familia
La Basílica de la Sagrada Familia es un templo expiatorio y es de los pocos monumentos en construcción del mundo y una de las grandes joyas modernistas de los siglos XIX y XX. Considerada como uno de los lugares imprescindibles que visitar en Barcelona, su primera piedra fue colocada en el año 1882 bajo el mando del arquitecto Antoni Gaudí.
Tras su muerte, en el año 1926, sólo había podido completarse aproximadamente el 20% de la construcción del templo, por lo que la dirección de la obra pasó a las órdenes de su discípulo Domènec Sugrañes i Gras hasta la Guerra Civil española. Con la destrucción de los planos originales durante el conflicto, su continuación corrió a cargo de los arquitectos Isidre Puig Boada, Francesc Cardoner y Lluís Bonet i Garí.
Las mejores previsiones auguran que el templo quedará terminado en el año 2026, justamente en el centenario de la muerte de su creador.
Gaudí tomó como inspiración para la creación de su obra cúlmine, la naturaleza, muy presente en los ornamentos de sus fachadas. Entre ellas cabe destacar la Fachada del Nacimiento, orientada hacia la salida del sol simbolizando la vida y la esperanza , y la Fachada de la Pasión, que mira hacia el ocaso, y representa y refuerza el mensaje sobre la muerte y el sufrimiento.
Pero también se inspiró en la música. No en vano, el sonido que el viento produce al pasar entre sus torres es perceptible hasta en 3 kilómetros a la redonda.
La piedra utilizada para la monumental obra, de hasta 50 tipos distintos, se exportó de hasta 228 canteras diferentes procedentes de países como Escocia, Francia o Inglaterra, además por supuesto del territorio español. En su interior, merece mención especial el espectacular bosque de columnas que llamará tu atención desde el primer momento.
Es uno de los símbolos identitarios de Barcelona, uno de los edificios más importantes y peculiares de toda España y por si todo esto fuera poco, se tratará además, de la Iglesia más alta del mundo una vez esté terminada su construcción.
Park Güell
De nuevo una parada obligatoria con Antonio Gaudí como protagonista de excepción. No exageramos al decir que el Parque Güell bien puede considerarse como el parque más pintoresco, disruptivo, peculiar y uno de los más bellos de todo el planeta.
El Park Güell fue concebido inicialmente como una urbanización residencial de alto standing. Fue un encargo de Eusebio Güell, uno de los grandes mecenas de Antonio Gaudí, quien terminaría por poner nombre al parque.
Su privilegiada ubicación, en la zona superior de la ciudad, lo hace multiplicar su belleza añadiendo a sus atractivos propios, una de las panorámicas más espectaculares de Barcelona.
Se trata del lugar ideal para pasear, con más de 17 hectáreas de superficie en las que la naturaleza se combina con mosaicos de colores y diferentes obras de arte modernista, generando un conjunto realmente mágico.
Destaca especialmente, su icónica escalinata con su lagarto de colores, diseñado para canalizar el agua de la lluvia y soltarla por la boca, convirtiéndose en una fuente durante los días lluviosos.
Para disfrutar del punto con mejores vistas, te recomendamos que asciendas al Turó de las Tres Creus, el mirador ubicado en la zona más alta del parque.
Otro de los miradores que merecen mucho la pena, tanto por sus vistas como por su belleza intrínseca, es el famoso Banco Ondulante de colores, otra de las obras artísticas más características del Park Güell.
La Rambla
La calle más famosa de la ciudad de Barcelona y seguramente, la más transitada. Además de su ubicación, conectando las emblemáticas Plazas de Catalunya y de Colón, las Ramblas debe su popularidad a los comercios que abundan tanto en los edificios que la dan forma, como sobre sus propias aceras.
Además del popular Mercado de la Boquería, del que hablaremos más adelante, en La Rambla se ubica por ejemplo, el hotel más antiguo de la ciudad, el Hotel Oriente, cuyos muros datan nada menos que del año 1652. También es posible visitar allí la Fuente de Canaletes, famosa por ser el centro de reunión para los fans en las celebraciones del Fútbol Club Barcelona, el Liceo o el Palau de la Virreina.
A lo largo de sus 1,2 km de longitud, Las Ramblas unen Plaza Catalunya con las Atarazanas de carácter gótico y sirven como separación para dos de los barrios más emblemáticos de Barcelona: el Gotic y el Raval.
Las Ramblas son el corazón de Barcelona, una parte importante de su historia y su vida actual y al mismo tiempo, una de las calles más transitadas sobre la faz de la tierra.
Playa de la Barceloneta
Destaca por su ambiente a cualquier hora del día y por la oferta gastronómica de sus alrededores. Junto a su Paseo Marítimo se ubican algunos de los mejores restaurantes de Barcelona, y esta es, además, una de las mejores zonas de la ciudad para disfrutar de todo tipo de deportes urbanos.
Cuenta con más de un kilómetro de largo, más que suficiente para disfrutar de un agradable paseo por sus orillas.
Ubicada en el antiguo barrio de marineros de la ciudad, debe su apariencia actual a las numerosas remodelaciones acaecidas en Barcelona para prepararse para la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992.
Si tienes la suerte de visitarla, no puedes marcharte de allí sin hacerte una foto con “La estrella herida” de Rebecca Horn, una escultura de más de 10 metros de altura, formada por cuatro cubos de hierro y vidrio.
Plaza de Catalunya
El centro de reunión por antonomasia, punto de partida de numerosos Free tours y puerta de entrada a la mítica Rambla barcelonesa. Además de ser el centro neurálgico de la ciudad, la Plaza Catalunya esconde algunos secretos que merece la pena descubrir y que escapan a la atención de la mayoría de los numerosos turistas que cada día, transitan su interior.
El primero de ellos es su muralla, uno de los restos de los orígenes de la urbe y que podrás descubrir tomando el ascensor para acceder a la estación de metro, entre las calles de Pelai y Rambla.
Mucho más fácil de encontrar, otro de sus principales atractivos es la imponente estatura de Francesc Macià, político y militar catalán que proclamó el Estado Catalán dentro de la República Federal de España en el año 1931. Es la escultura más grande de la plaza y destaca notablemente sobre nuestra siguiente recomendación, la escultura de la Moreneta. Y es que, la Vírgen de Montserrat, tan característica de Catalunya, también se encuentra representada en la Plaza de Catalunya, junto a la imagen de un anciano semidesnudo, que se dice, corresponde a Fra Joan Garí.
Por último, pero no menos importante, nos detendremos en el que es, seguramente el detalle que más pasa desapercibido para el público general. En varios de los muros de las estatuas y esculturas de la plaza, encontrarás pequeñas hendiduras de forma redondeada. Son agujeros de bala, vestigios de la sangrienta Guerra Civil Española.
Casa Batlló
De las tres casas de Gaudí repartidas por el centro de la ciudad, la Casa Batlló es nuestra favorita. En primer lugar, por la combinación de colores de su fachada, que la convierten en un edificio realmente único. Y en segundo, por sus formas redondeadas, sus pintorescos balcones y su tejado tan característico.
Existe una teoría referente a una de las figuras características de su fachada. Se dice que la forma redondeada de la izquierda, que finaliza en la torreta y la cruz de la parte superior, representa la lanza de San Jorge, el patrón de Cataluña, que ha sido clavada en la espalda del dragón. Continuando en la misma línea, el balcón superior representaría la rosa que brotó de la sangre del dragón y que según cuenta la leyenda, Sant Jordi regalaría posteriormente a su amada princesa.
Tal y como ocurre con el resto de obras arquitectónicas de Gaudí, su interior resulta igual de curioso y llamativo. Para diseñarlo, el artista catalán trabajó con los mejores artesanos de la ciudad, elaborando distintos detalles en madera, cerámica o hierro forjado para componer habitaciones y estancias de ensueño.
Por último, cabe destacar también sus espectaculares vidrieras, que convierten sus salones en toda una fiesta de luz y color en los días soleados, que teniendo en cuenta que hablamos de Barcelona, son casi todos.
Casa Milà
También conocida como La Pedrera, es otra de las obras más representativas de Antoni Gaudí y por ende, de la ciudad de Barcelona. Las formas de su fachada la convierten en un edificio realmente único. No es de extrañar, que desde que fue abierta al público en el año 1987, más de 20 millones de personas hayan visitado su interior y fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1984.
¿Sabías que este asombroso edificio fue el primero en utilizar hormigón armado para su construcción en toda la ciudad de Barcelona? Se concibió en sus orígenes como una vivienda familiar para el matrimonio formado por Roser Segimon y Pere Milà, de quien tomó su nombre. Por eso, cuenta con una preciosa terraza en su azotea con piscina e incluso, un establo para guardar a los caballos.
Tan impresionante por dentro como por fuera, te recomendamos que fijes tu atención en los preciosos grabados de piedra de su fachada y visites su museo, donde encontrarás diferentes exposiciones de la vida y obra de su creador.
Casa Vicens
La tercera Casa Gaudí en nuestra lista, pero la primera en términos históricos, ya que se trata del primer edificio que construyó en Barcelona. Levantada entre los años 1883 y 1885, debe su nombre a su primer propietario, el empresario Manuel Vicens Montaner.
Además de lo peculiar de sus torres y su fachada, destaca la belleza de su jardín, inspirado en la flora y la fauna mediterráneas, que también se encuentra muy presente en los elementos decorativos que pueblan el interior de la casa.
Tras más de un siglo haciendo las veces de residencia privada, la casa abrió sus puertas al público en el año 2017, por lo que pese a su antigüedad, podríamos decir que entre todas las atracciones turísticas de nuestra lista, paradójicamente, es la que menos tiempo lleva siéndolo realmente.
Mercado de la Boquería
Ya lo mencionábamos como uno de los lugares de interés más importantes de La Rambla y no exageramos al decir, que posiblemente, se trate del mercado más famoso de toda España y otra de las señas de identidad principales de la ciudad de Barcelona.
Conocido también como el Mercado de Sant Josep, debe su nombre a lo espectacular de su fachada. Y es que, desde su apertura, llamaba la atención de los transeúntes, que se quedaban como bobos admirando su belleza. De esa bobería (badoquería en catalán), terminó adoptando el nombre de Mercado de la Boquería. No olvidemos que además de ser la entrada al mercado, su fachada es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura modernista catalana de mediados del siglo XIX.
Actualmente es todo un referente mundial, siendo uno de los mercados activos más antiguos del planeta. Cuenta con más de 2500 metros cuadrados entre los que se reparten más de 300 puestos, donde es posible encontrar todo tipo de alimentos frescos.
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
El hospital no se encuentra en activo desde el año 2009 y actualmente, sólo abre sus puertas para las visitas turísticas.
Su interior alberga diferentes tipos de exposiciones que hacen aún más interesante la visita si cabe.
Este edificio construido entre los años 1902 y 1930 fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Se sitúa a escasos metros de la Sagrada Familia y destaca por ser el recinto de estilo modernista más grande de todo el planeta.
Entre sus muros disfrutarás de la oportunidad de descubrir parte de la historia de la medicina, la arquitectura y el arte barcelonés dentro de un mismo espacio.
El Passeig de Gràcia
El Passeig de Gràcia es la milla de oro de la Ciudad Condal. Esta bella avenida comercial sirve de enlace entre la Plaza de Catalunya y el barrio de Gràcia y entre sus fachadas, encontrarás varias de las paradas recomendadas en nuestra lista.
Además de la Casa Milà (La Pedrera) o la Casa Batlló, El Passeig de Gràcia reúne otros bellos tesoros que merece mucho la pena descubrir. Y no nos referimos precisamente a los productos de lujo que abundan entre los escaparates de sus tiendas, sino más bien a joyas arquitectónicas como la Casa Amatller o la Casa Lleó i Morera entre otras.
El Passeig de Gràcia es el mejor reflejo del poder y el estilo de vida de la burguesía barcelonesa de finales del XIX, caracterizado por sus fachadas señoriales o sus elegantes restaurantes y comercios.
Barrio Gótico
Muy cerquita de las Ramblas, te espera un viaje al pasado mediante callejuelas laberínticas, pintorescas plazoletas, diferentes tipos de templos y sobre todo, un ambiente y una atmósfera inigualables. El barrio Gótico de Barcelona es una de los lugares más bellos y atractivos para disfrutar de un paseo por la ciudad.
Entre sus numerosas paradas recomendables destaca por supuesto, la Catedral de Barcelona, la Plaza de Sant Felipe Neri, el Templo de Augusto, la Plaza de Sant Jaume, la Iglesia de Santa Ana o la Plaza Real entre muchos otros.
Te recomendamos ascender las escaleras de su Basílica de Santa María del Pi para subir a su campanario, donde disfrutarás de una de las vistas más bellas del casco antiguo barcelonés.
Además de por su belleza, el barrio Gótico también destaca por ser una de las zonas de ocio más activas de la ciudad , con un sinfín de bares de tapas para tomarse algo y un variado muestrario de lo mejor de la cocina catalana.
Basílica de Santa Maria del Mar
Antes del bestseller de Ildefonso Falcones, la Basílica de Santa María del Mar ya era conocida popularmente como la Catedral del Mar. Se trata de uno de los edificios más antiguos de toda Barcelona, levantado en estilo gótico en el siglo XIV.
Más allá de su antigüedad, este espectacular templo destaca por sus imponentes columnas y especialmente, por el espectacular rosetón del centro de su fachada.
Si tienes la suerte de visitarlo, te recomendamos que subas a su terraza, donde podrás disfrutar de otra de las mejores panorámicas del centro histórico barcelonés.
La Catedral de Barcelona
Sí, estás leyendo bien, se trata de la tercera catedral de nuestra lista. Ya te advertimos al inicio del artículo que Barcelona tiene muchas cosas que ver y sus preciosos templos religiosos reúnen sin duda, varias de ellas.
La Catedral de Santa Cruz y Santa Eulalia, llamada popularmente la Seu comparte el mismo nivel de antigüedad que la Basílica de Santa María del Mar además de su marcado estilo gótico. Pero la principal diferencia entre ambas es que mientras la Catedral de Barcelona se asoció desde sus orígenes a la monarquía, la nobleza y el alto clero, por la financiación de su construcción, la Basílica pertenece a los feligreses de la zona de la Ribera y el Puerto, ya que fueron ellos quienes la sufragaron mediante aportaciones económicas o directamente trabajando.
Museo Picasso
Si bien existen otros museos en Barcelona que merece la pena visitar, como el Museu Nacional d’Art de Catalunya o la Fundació Joan Miró, hemos seleccionado el Museo Picasso por la unión que el pintor tuvo con la ciudad de Barcelona durante gran parte de su vida. Picasso vivió allí desde los 13 años hasta los 22, momento en que se trasladó a París. Y algunas de las obras que encontrarás en el museo, las pintó durante sus vivencias en la ciudad.
El Museo Picasso de Barcelona reúne la mayor colección del mundo de obras de la etapa más joven del artista malagueño. Hablamos de más de 3500 obras de Picasso, desde pinturas y esculturas, pasando por grabados y diferentes dibujos.
Si tienes previsto asistir, te recomendamos que adquieras tu entrada a través de internet para evitar colas.
Preguntas frecuentes Barcelona
¿Qué lugares no te debes perder en Barcelona?
Los lugares que no te debes perder en Barcelona son la Basílica de la Sagrada Familia, el Park Güell, el Passeig de Gràcia y todas las casas modernistas de sus fachadas, la Plaza Catalunya, La Rambla y el barrio Gótico.
¿Qué ver en el barrio Gótico de Barcelona?
El barrio Gótico es uno de los distritos más bellos ya no sólo de Barcelona, sino de todo el continente europeo. Entre sus numerosas joyas ocultas destacan la Catedral de Barcelona, la Plaza de Sant Felip Neri, el Templo de Augusto, La plaza de Sant Jaume, la Parroquia de Santa Ana, la Plaza Real, la Basílica de Santa María Pi o el Palau del Bisbe.
¿Qué ver hoy en Barcelona gratis?
Los mejores lugares que puedes visitar gratis son:
- La Basílica de la Sagrada Familia: podrás ver su exterior de forma totalmente gratuita pero tendrás que pagar para ver su interior.
- La Basílica de Santa María del Mar: dependiendo de la hora que visites la Basílica, podrás entrar de forma gratuita o mediante una pequeña aportación.
- La Rambla.
- La Plaza Catalunya.
- El Mercado de la Boquería.
- El Museo Picasso: podrás visitar el museo de forma gratuita algunos días durante unos horarios específicos, por lo que te recomendamos que eches un vistazo a la web oficial.
- Playa de la Barceloneta.
¿Dónde comer en Barcelona?
Si bien hablamos de una de las ciudades donde mejor se come de todo el mundo, existen tres zonas en las que abundan especialmente las propuestas gastronómicas de valor, ofreciendo al visitante una gran variedad de opciones. Concretamente, hablamos del bello Barrio Gótico barcelonés, la zona de la Barceloneta y el Puerto Deportivo y el barrio de Gràcia.
¿Cómo ir a Barcelona?
Existen diferentes opciones para ir a Barcelona: por un lado el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, que es el aeropuerto con más conexiones internacionales de España y además, Barcelona cuenta con su propia estación de tren de alta velocidad. Por otro lado, una de las ventajas en materia de transporte es que también es posible visitarla viajando en barco ya que Barcelona cuenta con el puerto más importante del Mediterráneo. No en vano, es parada habitual para cruceros procedentes de multitud de países diversos.
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