Bilbao es una de las ciudades de España que mejor ha sabido adaptarse a los tiempos modernos, tanto en apariencia como en servicios.
Su antiguo aspecto sobrio e industrial ha dado paso a una ciudad moderna y europea, cuna del arte vanguardista y la cocina de alto nivel.
En sus calles es posible visitar algunos de los mejores restaurantes del planeta o disfrutar de la sana costumbre vasca de “salir de pintxos”.
Además, a través de sus numerosos monumentos reúne joyas de vanguardia del calibre del Guggenheim, que conviven con edificios históricos y tradiciones ancestrales.
A ambas orillas de su famosa ría, encontrarás propuestas de arquitectos tan famosos como Norman Foster o Frank O. Gehry, contrastando con los callejones estrechos de su casco viejo o la sofisticación y elegancia de su famoso Teatro Arriaga.
Bilbao es una ciudad cosmopolita, que seduce al visitante a través de los cinco sentidos y que presenta todas las características para convertir tus próximas vacaciones en una experiencia inolvidable.
El Museo Guggenheim
El Museo Guggenheim es la muestra más importante de esa reconversión que mencionábamos al inicio del artículo, que ha transformado el viejo carácter puramente industrial de Bilbao en una de las grandes joyas urbanas del arte contemporáneo.
Inaugurado en el año 1997, esta espectacular edificación, obra del famoso arquitecto Frank O. Gehry, reúne una de las colecciones más importantes de Europa de arte vanguardista.
Pero si por algo destaca este famoso museo es por su asombrosa cubierta, compuesta por más de 30.000 láminas de titanio superpuestas, que se despliegan en fascinantes formas redondeadas.
Entre sus obras más célebres e importantes, cabe resaltar la escultura conocida como La Materia del Tiempo, del artista Richard Serra.
Además, justo al lado del museo encontrarás la que ya se ha convertido en otro de los símbolos de la ciudad, su famosa araña Mamá. Esculpida en bronce, mármol y acero inoxidable, sus nueve metros de altura se elevan sobre el margen izquierdo de la ría, dando la bienvenida a los visitantes del Museo con su aspecto tan elegante como tenebroso.
A sólo unos metros de ella, te espera otro de los nuevos emblemas de Bilbao, su mascota de flores, el perrito Puppy, que es todo un imán para las fotos.
La Plaza Nueva de Bilbao
Pasamos de una de las edificaciones modernas más representativas del arte vanguardista a una plaza del siglo XIX, que hoy en día es una de las zonas con más vida de todo Bilbao.
Ya te avisábamos al inicio de nuestra guía, que Bilbao se ha convertido en una ciudad de contrastes, con muestras procedentes de diferentes épocas y estilos artísticos, que se mezclan de forma armoniosa.
La Plaza Nueva de Bilbao consta de un total de 64 arcos porticados, que dan cobijo a varios de los mejores bares de pintxos de la urbe. En sus barras, puedes degustar propuestas gastronómicas espectaculares en tamaño reducido, que combinan lo mejor de la tradicional cocina vasca, con las últimas técnicas culinarias. Todo ello por supuesto, regado con un buen txakoli, el vino típico del País Vasco.
Los domingos además, se monta en la plaza un mercadillo de antigüedades, en el que es posible encontrar monedas de otras épocas, libros de todo tipo y multitud de objetos de coleccionismo.
El Puente Zubizuri
Pese a su modernidad, su fama lo ha convertido en el puente más célebre de toda la Ría del Nervión.
Diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava, es un puente que desde su construcción, en el año 1997, ha estado ligado a la polémica prácticamente de manera continua.
En sus orígenes, fue el contraste artístico que conllevaba su presencia respecto al resto de elementos arquitectónicos de la ría, lo que hizo que más de un local pusiera el grito en el cielo.
Pero realmente, fue cuando los ciudadanos comenzaron a usarlo cuando empezaron las protestas más serias en torno a su diseño. El motivo, eran sus suelos, construidos en cristal, un material que no se lleva nada bien con el agua de la lluvia tan frecuente en Bilbao, especialmente si hablamos de un lugar de paso continuo para transeúntes. Tantos eran los resbalones y caídas que el Ayuntamiento se vio obligado a cubrir sus suelos con un material antideslizante para solucionar el problema.
A día de hoy, su curiosa silueta se ha convertido en costumbre para los habitantes de Bilbao y para quienes visitan la ciudad por primera vez, es una de las paradas turísticas más importantes.
El Mercado de la Ribera
En la orilla opuesta al Museo Guggenheim, más próximo al casco viejo de Bilbao, se encuentra el famoso Mercado de la Ribera.
Tal y como ocurre con la ciudad en su conjunto, este emblemático centro comercial construido en el año 1929, también ha sabido reconvertirse y adaptarse a los tiempos que corren.
Sin dejar de lado sus puestos tradicionales, donde es posible encontrar las mejores materias primas y alimentos de todo tipo, el Mercado ha incluido en su planta superior, una zona de Gastrobares con distintas propuestas culinarias. Allí es posible por ejemplo, escuchar una actuación en vivo de jazz, mientras degustas un pincho de alta cocina o un plato de uno de los mejores jamones del mundo.
En lo que a su fachada se refiere, de estilo racionalista y Art Decó, destaca la mano de su arquitecto, Pedro Ispizua.
Más allá de su centro histórico y del barrio que rodea al estadio del Nuevo San Mamés, el Mercado de la Ribera es uno de los mejores sitios para comer en Bilbao.
El Teatro Arriaga
En esta ocasión volvemos a viajar al pasado, para descubrir uno de los edificios clásicos de Bilbao, más bellos y emblemáticos. Nos referimos al centenario Teatro Arriaga, construido en el año 1890 bajo el nombre de Nuevo Teatro de Bilbao y con una clara influencia del estilo arquitectónico neobarroco, empleado en la Ópera de París.
El cambio de nombre fue un homenaje al compositor bilbaíno Juan Crisóstomo Arriaga, quien también da nombre a la plaza en la que se ubica el teatro.
En el año 1914, el edificio sufrió un grave incendio que obligó a reconstruirlo prácticamente en su totalidad, bajo las órdenes de Federico de Ugalde, quien además de reformarlo, lo amplió y mejoró su seguridad con el fin de evitar nuevos problemas.
Sin embargo, en el año 1983, el teatro volvió a verse afectado por una desgracia, esta vez en forma de inundación, lo que llevó a una nueva restauración. Finalmente, se reabrió al público en el año 1986.
Actualmente, el Teatro Arriaga tiene una capacidad para 1200 personas y es la sede oficial de las principales representaciones teatrales y demás espectáculos celebrados en la ciudad de Bilbao.
El Nuevo San Mamés
De un lugar donde se celebran espectáculos, saltamos a otro en el que cada domingo también tienen lugar, pero de carácter deportivo.
Hablamos del estadio del Athletic de Bilbao, que fue bautizado con el nombre de Nuevo San Mamés, por ser el digno sucesor del antiguo estadio del Athletic, llamado San Mamés y apodado en el mundo del fútbol como La Catedral .
El Nuevo San Mamés es uno de los estadios más bonitos del planeta y no nos referimos sólo a su arquitectura. La afición del Athletic de Bilbao destaca por vivir el fútbol con pasión y respeto e ir a ver jugar al equipo en su estadio resulta una increíble experiencia, tanto si te gusta el fútbol como si no.
Su exterior iluminado en las noches del partido, las inmediaciones del campo llenas de gente, el murmullo interior que resuena en la noche bilbaína…
La ciudad de Bilbao es una ciudad muy ligada tradicionalmente al fútbol y el Nuevo San Mamés es la Catedral del deporte rey. Si te encuentras de vacaciones en Bilbao y tienes la suerte de que juega el Athletic, te recomendamos que al menos, te pases a echar un vistazo al ambiente en las afueras del campo. Te prometemos que te va a sorprender.
El Parque de Doña Casilda
Inaugurado a inicios del siglo XX, el Parque de Doña Casilda es uno de los principales pulmones de la ciudad.
Se trata del escenario ideal para darte un respiro y descansar un ratito, disfrutando del sonido de los pájaros y del agua de sus fuentes.
También puede constituir el lugar perfecto para realizar un picnic por la tarde o practicar un poco de deporte durante tus vacaciones.
Su extensión, con más de ocho hectáreas, invita a pasear y desconectar, caminando entre bellos jardines y estanques repletos de patos y cisnes.
De sus pequeños lagos, el más famoso de todos es el de la zona de La Pérgola, por los espectáculos de agua de sus fuentes.
Dentro del parque es posible visitar también el Museo de Bellas Artes de la ciudad de Bilbao, un imprescindible para los amantes del arte.
El Casco Viejo de Bilbao
Sin duda, un paseo por el casco viejo es la mejor forma de conocer la vida, costumbres e historia de la ciudad.
Sus callejones de origen medieval, están llenos de tabernas y tiendas de diferentes temáticas. Al perderte en ellos, hallarás tesoros del calibre de la Catedral de Santiago o el Teatro Arriaga entre muchos otros.
De sus calles más importantes, te recomendamos especialmente pasear por Tendería, Belosticalle, Barrencalle, Artecalle, Carnicería Vieja, Barrencalle Barrena y Somera.
En ellas, además de disfrutar de la belleza y el ambiente más auténtico de la ciudad, gozarás de la oportunidad de cumplir con una de sus tradiciones más deliciosas: salir de pinchos.
Las vitrinas de sus bares y tabernas son todo un espectáculo culinario, con propuestas para todos los gustos, en las que el buen hacer y el respeto al producto suelen funcionar como denominador común.
Si no quieres perderte ninguno de los numerosos atractivos del casco viejo bilbaíno, te recomendamos que realices un tour guiado por la zona. Es el mejor método para conocer su historia, sus puntos de interés más interesantes y por supuesto, sus mejores bares de pinchos.
La Catedral de Santiago
Sin salir del casco viejo, a continuación, nos centraremos en el que es seguramente, su edificio más emblemático e importante: la Catedral De Santiago.
Este precioso templo de estilo gótico construido hace más de seiscientos años, se ubica en la plazoleta de su mismo nombre.
De entre sus numerosos atractivos arquitectónicos, cabe destacar su torre, que resalta entre las casitas del centro histórico bilbaíno, además de su enorme portón, conocido como La Puerta del Ángel o la Puerta de los Peregrinos. Recordemos que la ciudad de Bilbao y en concreto, esta iglesia, es parada obligatoria para los peregrinos que realizan el Camino del Norte.
De su interior, te recomendamos que prestes especial atención a su Capilla Mayor, su Cripta, la Girola y su pequeño claustro de estilo gótico.
La Catedral de Bilbao abre todos los días de la semana durante mañana y tarde, así que siempre resulta sencillo sacar un hueco en tu itinerario por la ciudad, para dedicar unos minutos a admirar su belleza interior y exterior.
La Alhóndiga
De nuevo contraste de lo nuevo y lo antiguo, de lo histórico y lo vanguardista. Bilbao es una de las ciudades de Europa que mejor combina ambos aspectos.
La Alhóndiga es un centro cultural de estilo modernista cuya remodelación lleva la firma del diseñador Philippe Starck.
Se compone de un total de ocho salas de cine, una biblioteca, una sala de exposiciones, varios restaurantes, tiendas e incluso, una piscina en su azotea.
Pero si por algo destaca este espacio tan singular es por la especie de plaza interior en la que es posible admirar un total de 43 columnas con estilos artísticos y colores diferentes.
No es de extrañar que se trate de uno de los lugares más fotografiados de Bilbao y estamos seguros que cuando lo visites, sus columnas pasarán también a formar parte importante de tu muro de Instagram.
La Iglesia y el Puente de San Antón
El conjunto arquitectónico que forman la Iglesia de San Antón y el puente del mismo nombre, con la ría atravesando los arcos del puente, constituye una postal realmente incomparable.
Otra vez, viajamos al pasado y en este caso, muchos años atrás, hasta el año 1530, para descubrir este precioso templo gótico cuyo campanario y pórtico renacentista encandilan a propios y extraños con su belleza.
El interior de la iglesia también merece especialmente la pena, con un maravilloso retablo mayor, y varias capillas en honor a San Roque, Santa Lucía y Nuestra Señora de la Piedad.
Tanto la iglesia como el puente son dos de los principales rasgos característicos de la historia bilbaína y es su conjunto, el que los convierte en uno de los mejores sitios que ver en Bilbao.
El Puente de Vizcaya
Ubicado en el barrio de Portugalete, el Puente colgante de Vizcaya es una de las principales atracciones qué ver cerca de Bilbao.
Realmente, el puente une el barrio de las Arenas con el de Portugalete y lleva desde el siglo XIX en funcionamiento.
Su estructura es única en el mundo, convirtiéndolo en el primer monumento de todo el País Vasco en recibir la distinción de ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2006.
Su tecnología ha servido como influencia para la construcción de numerosos puentes posteriores, siendo toda una referencia en el sector.
Además, su ascensor, permite ascender a su pasarela superior, ubicada a cincuenta metros de altura y desde la que se puede disfrutar de una panorámica sobrecogedora, con la imagen de la desembocadura de la ría Nervión a un lado y las afueras de la ciudad de Bilbao al otro.
También es posible utilizarlo atravesando la ría en su barquilla. No en vano, el puente sigue en activo actualmente, transportando a cientos de personas y vehículos de una orilla a otra de la ría todos los días.
Los Miradores de Bilbao
Cada una de las paradas propuestas en nuestra lista es motivo de admiración. Pero, ¿y si te dijéramos que puedes disfrutarlas todas a la vez?
No es así exactamente, pero es cierto que los miradores en Bilbao destacan por la espectacularidad de sus vistas, mostrando los diferentes contrastes de la ciudad, que en este caso, también se plasman en sus colores, con el verde de sus parques y jardines, el rojo de los ladrillos o el azul de la ría.
Lo bueno es que hay bastante opciones, así que dependiendo de tu situación en cada caso, puedes optar por uno u otro.
Los miradores más recomendables de Bilbao son el mirador del Parque Etxebarria, el de Cobetas, el de Artxanda, el del Puente La Salve, el de la Playa Verde de Bilbao, el de Miribilla y el Mirador de la Torre de Iberdrola.
Si sólo tienes tiempo para elegir uno de ellos, nosotros te aconsejamos que optes por ascender al Monte Artxanda al atardecer para disfrutar de la imagen de la puesta del sol sobre la ciudad. No te preocupes, porque puedes evitar la caminata y subir a lo más alto del monte utilizando su funicular, activo desde el año 1915.
Preguntas frecuentes Bilbao
¿Qué lugares no te puedes perder en Bilbao?
Si visitas la ciudad durante un fin de semana y debes escoger los lugares imprescindibles que no te puedes perder en Bilbao, nuestro consejo es que visites el Museo Guggenheim, el casco viejo, la Plaza Nueva y el Mirador del Monte Artxanda.
¿Dónde comer en Bilbao?
Bilbao es una de las ciudades de mayor calidad gastronómica a nivel mundial. Prácticamente resulta sencillo en cualquier calle, encontrar un bar o un restaurante con una propuesta culinaria que merezca la pena. Pero si tuviéramos que elegir entre las mejores zonas dónde comer en Bilbao, nos decantaríamos por el casco viejo, los alrededores del estadio Nuevo San Mamés y el Mercado de la Ribera.
¿Cuánto tiempo se necesita para ver Bilbao?
Si tenemos en cuenta que simplemente, el Museo Guggenheim bien merece una mañana entera para disfrutar de su famosa colección y que al menos, debes dedicar una tarde a salir de pintxos por la ciudad, nuestra recomendación es que inviertas dos o tres días en ver Bilbao.
¿Cuándo viajar a Bilbao?
Como sabes, las ciudades del País Vasco no destacan especialmente por ser territorio libre de lluvia. Sin embargo, durante el verano, esta aparece mucho menos y concretamente, el mes de septiembre es el mejor para viajar a Bilbao. Además, evitarás las posibles olas de calor, suponiendo el momento ideal para realizar turismo por esta bella ciudad.
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